Costos y beneficios de ser incluyente (cuarta parte)

Hola Buenas tardes. ¿Cómo has estado? Espero que muy bien y disfrutando de tu vida.

Desde hace unas semanas te he hablado sobre los beneficios y costos de ser incluyente. Hemos visto como se tienen ciertos costos y múltiples beneficios.  Hoy quisiera hablarte sobre los costos de no ser incluyente.  Nuestro análisis no puede estar completo si no tomamos en cuenta este aspecto.

El no ser incluyente conlleva ciertos costos y riesgos que pueden afectar en el largo plazo el crecimiento de las empresas y limitar su potencial.  Los principales costos y riesgos de no ser incluyente son:

  1. Escasez  de talento: el no ser incluyente limita la posibilidad de contar con el mejor talento disponible, incurriendo en un costo de oportunidad que se incrementa en el largo plazo. Si no se cuenta con el mejor talento al que se puede tener acceso en le mercado laboral, se generan desventajas competitivas.
  2. Limitar el acceso a nuevos mercados: al tomar una postura de rechazo hacia la inclusión laboral, se esta obstaculizando el acceso a nuevos mercados y segmentos importantes, negándose la oportunidad de ampliar el volumen de clientes, las ventas y por lo tanto las utilidades.
  3. Pérdida de credibilidad: los clientes perciben que la imagen de  responsabilidad social que proyecta la empresa  no es congruente con las prácticas de negocio excluyentes o parcialmente discriminatorias que lleva a cabo de forma cotidiana.  Esa incongruencia tendrá consecuencias en algún momento, provocando la sensación de falta de credibilidad, impactando en el volumen de ventas e ingresos de la empresa.
  4. Limitación de las utilidades: en base a lo mencionado, la empresa ve limitadas sus ganancias debido a que no aprovecha los amplios  beneficios de ser incluyente incurriendo en costos de oportunidad altos. Pudiera llegar a existir el riesgo de ver disminuidas las utilidades en el largo plazo, ante la proyección de una imagen corporativa irresponsable socialmente e insensible hacia la diversidad e inclusión.

Debemos de tomar en cuenta los costos de oportunidad que dejamos si adoptamos una mentalidad cerrada e insensible hacia la diversidad.  Los costos de no ser incluyente serán mayores que los costos de serlo en el largo plazo.  Para mí no hay beneficios al no ser incluyente,  de ello te hablaré en la siguiente parte de nuestro análisis.

El no ser incluyentes es una limitación que se ponen las empresa así mismas, teniendo falta de visión empresarial. Como hombres de negocios estamos ante la oportunidad  de eliminar esas barreras insensibles, irresponsables y poco inteligentes que suelen tomar muchas empresas hoy en día, marcando un rumbo diferente, responsable y sensible hacia la inclusión, que contribuya a mejorar la calidad de vida de nuestra sociedad.

Desde tu punto de vista ¿Qué costos son mayores, los de adoptar una cultura incluyente o los de no ser incluyente?

Nos vemos en la próxima.

Cuídate.

Que Dios te bendiga.

Acerca de Michael Cantero

Inspirado a promover una cultura incluyente
Esta entrada fue publicada en Inclusión y diversidad y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s